Sobre el Fundador
Fabricio Fagundez
Fundador de Vikingos UY
Soy el fundador de Vikingos UY, un comercio online creado con la visión de ofrecer productos de alta calidad inspirados en la cultura vikinga.
Con experiencia en e-commerce, marketing digital y atención al cliente, lidero este proyecto con el objetivo de crear una experiencia única para nuestros clientes y conectar con personas apasionadas por nuestra misma visión.
Creo en la calidad, el compromiso y la innovación, y estoy orgulloso de llevar este proyecto a nuevos horizontes cada día.
Festival Medieval Uruguay
Cada año participamos en diversas festivales medievales. Podés enterarte de las fechas y lugares a través de nuestro Instagram o del Instagram oficial de @festivalmedievaluruguay.
Hall of Fame
Javier Perez
Grán persona, en 2024 mantuvo un punto de distribución de Vikingos Uy en su barbería Corleone Barber, también cubrió varios eventos de ferias medievales junto a Fabricio.
Elias Salles
Con su experiencia en ventas ha ayudado en las ferias medievales y vivos por Instagram, destacando sus conocimientos, rapidez, buena atención, gran manejo de stock y organización.
Los Vikingos
Nacidos en las duras tierras de Escandinavia entre los siglos VIII y XI, los vikingos crecieron en comunidades familiares donde la cooperación era vital para sobrevivir a inviernos extremos, mares impredecibles y suelos difíciles de cultivar. Estas condiciones forjaron un pueblo resiliente, ingenioso y profundamente ligado a la naturaleza. Lejos de ser solo guerreros, fueron granjeros, artesanos, comerciantes y navegantes excepcionales, cuya vida cotidiana giraba en torno al clan, el honor y la transmisión del conocimiento de generación en generación.
Para enfrentar mares hostiles y largas distancias, desarrollaron una de sus mayores invenciones: el barco vikingo. Su diseño, liviano y flexible, con quilla poco profunda y velas eficientes, les permitió navegar océanos, ríos y costas con una precisión que aún hoy inspira a la ingeniería naval moderna. Gracias a estas embarcaciones alcanzaron lugares tan distantes como América del Norte, Constantinopla y Bagdad, creando extensas redes comerciales donde intercambiaban ámbar, pieles y hierro por seda, plata y especias.
Más allá de los viajes, fundaron asentamientos y reinos duraderos como el Danelaw en Inglaterra y la Rus de Kiev, influyendo en la estructura política y cultural de Europa. Su mundo espiritual estaba lleno de símbolos y significados: las runas no solo servían para escribir, sino también para proteger y guiar; algunas incluso influyeron en el inglés antiguo, como la letra “Þ”. Amuletos como el martillo de Thor (Mjölnir), el Vegvísir y el Ægishjálmur acompañaban a los viajeros como símbolos de fuerza, orientación y protección.
Su mitología sigue viva en nuestra lengua y calendario: Thursday honra a Thor y Friday a Freya. Creían en Yggdrasil, el árbol que unía todos los mundos, reflejando su visión de un universo interconectado, donde dioses, hombres y naturaleza convivían. La cultura vikinga fue el resultado de la adversidad convertida en innovación, de la familia como núcleo social y del arte y la espiritualidad como formas de entender el mundo, un legado que continúa presente hasta nuestros días.